Arcila

ARCILA
Breve historia

Seguramente por su proximidad al mar Mediterráneo fue visitada y  conquistada por varios pueblos,  fenicios y cartagineses. Estos últimos llegaron a crear una colonia que incluso se rebeló contra Cartago. En el siglo I a.C. fue conquistada por los romanos creando la colonia de Julia Constancia.
Sobre el 712 fue conquistada por los árabes. Existiendo en esta época un gran tráfico comercial con la vecina España y otras regiones cercanas.
Posteriormente, siglos XIV y XVI fue conquistada por los portugueses que la convirtieron en una importante y casi inexpugnable fortaleza.
Posteriormente y a la muerte del rey portugués pasó a dominio español.
Fue reconquistada en 1.691 por Mulay Ismail. En siglos posteriores se convirtió en puerto corsario por lo que sufrió bombardeos por parte de potencias europeas.

En 1.906 el caudillo rifeño el Raisuli tomó la ciudad auto nombrándose Pacha y construyéndose su propio castillo.
Los españoles, ante la rebelión del Raisuli, ocupan la ciudad en 1.911 estando al mando el teniente Coronel Fernández Silvestre.

Al igual que la parte norte de Marruecos y, por la conferencia de Algeciras, pasó a ser protectorado español. Este duró hasta el dos de  marzo de 1.956, fecha en que el país alcanzo su independencia.

Siuación

Se encuentra al  noroeste del país, a 203 kilómetros de Rabat, la capital del reino, a 49 de Tánger, 97  de Tetuán, antigua capital del que fue protectorado español y a unos 109 de la ciudad española de Ceuta.

Sus coordenadas son: 35º28´00´´ N  6º02´00´´ O  Altitud 2 msnm. Superficie: 6 km2

                 Su situación dentro del mapa de Marruecos



Habitantes

Según el censo del año 2.014 su población ascendía a 2.800 almas.

Hermanamientos

Está hermanada con la ciudad portuguesa de:

 Sintra

Como es

Arcila (Assilah) es un pequeño pueblo. Lo traigo aquí principalmente porque se encuentra muy cerca de Tánger,  la ciudad en la que  nací y porque la he visitado en diferentes ocasiones. También porque es un bonito pueblo bastante coqueto, muy limpio, con sus casas pintadas casi todas de azul. Al ser costero, abierto al océano Atlántico posee bellas playas de fina y rubia arena. Por su belleza, y también por su proximidad a la gran metrópoli que es Tánger, se encuentra a solo 49 kilómetros, y aquella a su vez a 14 de las costas españolas, es escogido este pueblo por europeos para pasar sus vacaciones de verano. Destacar también la gran variedad de pescado y marisco, siempre fresco, que allí se puede degustar.
La oferta hotelera puede decirse que no es muy importante, existiendo a lo sumo un par de hoteles, un camping y algún restaurante, regentado alguno de ellos por antiguos residentes españoles en los que se degustan sus sabrosos mariscos y pescados.















Turismo

Es de destacar sus playas de una extraordinaria belleza, de fina y dorada arena.
Es digno de visitar su casco antiguo o medina, encerrada cuan ostra que guarda su preciada perla tras las imponentes murallas construidas por el portugués Alfonso V allá por el siglo XV.



Probablemente sea esta la medina más cuidada y limpia de todo Marruecos, con sus casas pintadas de blanco y azul. Muchas de sus paredes lucen murales, verdaderas obras de arte que pintores, muchos de ellos residentes allí, han regalado a la ciudad.
Atraviesa el arco, llamado por los españoles Puerta de Tierra y adéntrate por sus callejuelas en donde en algunas de sus tiendas podrás comprar algún recuerdo, en ocasiones pequeñas obras de arte. 

Continúa avanzando hasta llegar a una plazoleta y, subiendo una corta escalera te encontrarás sobre el mirador de Caraquía o Arcila sobre la muralla cara al océano. Si tienes ocasión espera a desde allí ver la puesta de sol que será algo que te impactará.
Cada mes de agosto y desde los años 70 del siglo XX se celebra aquí un festival de música digno de ser admirado.
Cada jueves del año se celebra un tradicional zoco en donde se puede comprar de todo, principalmente fruta y verdura, traídas de todas las cábilas de los alrededores y ofrecidas por hombres y mujeres casi siempre ataviados con los tradicionales ropajes.


Además de la playa de la ciudad existen otras muchas en los alrededores dignas de ser disfrutadas.
Sobre todo fuera de la muralla existen varios restaurantes marisquerías, alguno, como el para mi más conocido casa García, en el que te encontrarás como en cualquiera de los mejores de tu país. Destacar también Casa Pepe, frente a la puerta de la medina. Existen algunos más como son: restaurante Port XIV, Al Alba, Chez Driss, Dar Maghrebía, Bab Homar, Casa Sevilla que a pesar del nombre sirve comida marroquí. En este pueblo, por pequeño,  es fácil conocer y relacionar sus establecimientos de restauración.

Además de algún que otro hotel se puede alquilar alguna vivienda particular. Hay algunos extranjeros que se dedican a esto.
A destacar también: Estando en Arcila una opción es hacer una escapada a Tánger, importante ciudad que como ya se ha dicho más arriba se encuentra solo a 49 kilómetros de ella.