Beni Mellal

BENI MELLAL
Breve historia
Según algunos historiadores Beni Mellal es de los más antiguos lugares poblados del norte de África. De ello dan fe Los restos humanos y herramientas de hierro halladas en las excavaciones practicadas en sus alrededores. Las murallas y la alcazaba datan de 1.688 mandadas a construir por el segundo sultán Alauita Moulay Ismail. En el barrio de Soumaa podemos admirar un minarete de la época almorávide.  


La Zauia de Soumaa fue fundada por Sidi Ahmed Ibn Kassim Soumai en el siglo XVI. Tuvo un importante papel en la región. También existen restos almorávides.



Situación
Beni Mellal se encuentra en el centro del país a 246 kilómetros de Rabat, la capital del Reino. Situada entre el Atlas medio y la llanura de Tadla. Su altitud sobre el nivel del mar, 850 m. Es capital de la provincia. Está situada bajo el monte Tassemit, 2.240 metros de altitud, cubierto de nieve en invierno y primavera. Su clima es continental semi árido. Se encuentra entre Fez y Marraquech, a 195 Kilómetros de esta última ciudad. Es, por su tamaño, una de las ciudades más importantes del centro del país.

Sus coordenadas son: 32º20´22´´ N   6º21´39´´ O

Su altitud 620 msnm.

Superficie 6.638 k2

Distancia en kilómetros  de Rabat, capital del reino: 246 

                   Su situación dentro del mapa de Marruecos



Habitantes
 Según el último censo que poseo su población alcanza las 300.000 almas.

Hermanamientos
Al día de hoy Beni Mellal no está hermanada con ninguna otra ciudad.
Como es
Ciudad netamente agrícola y ganadera. Su industria está basada en el algodón, el azúcar, (en marruecos se consume mucho azúcar, con ella se endulza el té que es la bebida nacional por excelencia) la leche y el aceite. Son famosas sus excelentes cebollas.
Su desarrollo se debe en gran medida a la emigración de muchos de sus habitantes más jóvenes asentados sobre todo en Italia.
La ciudad domina una inmensa llanura plantada de naranjos, higueras y olivos. Estas plantaciones reciben el riego de la cercana presa de Bou el-Uidan, la de mayor capacidad de todo Marruecos. La construyó el Gobierno francés en 1.948. En esta presa hay una gran central eléctrica que suministra energía a toda la región. También en esta presa se practican deportes náuticos, la pesca y paseos en barco. Hay junto a ella varios hoteles y un pequeño y típico pueblo. 
Es así mismo un importante centro cultural. En ella se asienta la Universidad Moulay Slimane.
Es capital de la región Tadla-Azilal






Turismo
No es Beni Mellal una ciudad especialmente turística. Siendo este aspecto  mal aprovechado y en consecuencia bastante  incipiente. Aunque como en cualquier ciudad marroquí siempre es interesante visitar su medina y los barrios típicos.
Destacar el castillo de Borj de Ras el Ain representación de la arquitectura del sur del país  con sus cuatro imponentes torres. Se terminó de construir en el siglo XVII por el sultán Mouley Ismail, aunque se había empezado a construir un siglo antes.  Destacar, bajo este castillo la fuente de Ain Asserdoum, rodeada esta de bellos y bien cuidados jardines y fuentes.
En el mes de abril se celebra aquí el Festival de música y danza de origen bereber  Moussem de Mouley Aisaa Ben Driss, santo que goza de gran veneración entre la población local.  

Cada martes se celebra un zoco en el que se puede comprar, además de muchas otras cosas, las afamadas mantas bereberes.
Si viajas entre Fez y Marraquech es una buena opción pernoctar aquí en alguno de sus modernos hoteles. Para los amantes de la aventura se recomienda subir al Gran Atlas por algunas de las pistas que al efecto existen.
Merece la pena visitar el parque de Mgoun, reconocido por la Unesco  como Patrimonio de la Humanidad. Cuenta este parque con multitud de huellas de dinosaurios y grabados rupestres.
A los amantes de la naturaleza me permito recomendar la visita al Parque Nacional Zaida. Este parque cuenta en sus alrededores con algunos hoteles rurales.
En la comarca de Talda, por donde discurre el rio Oum er Rabía está la pequeña ciudad de Kasba Talda, interesante de visitar por su belleza, su riqueza agrícola y por estar rodeada de murallas.